Señor de los Milagros en Barcelona

El Reencuentro

Todavía recuerdo la penúltima procesión del Señor de los Milagros a la que fui, cuando tenía 8 años, en Huancayo (Perú). Alfombras de flores y aserrín formando bellas imágenes en honor a Él. Las calles y casas decoradas con globos de color morado y blanco, cordones colgando estampitas o guirnaldas y ese olor característico de los sahumerios que abre paso a su imagen.

Es increíble haber dejado pasar tanto tiempo (no, no voy a decir cuántos años tengo ahora) para volver a participar de la procesión. Seguramente, cuando todavía vivía en Perú, lo hacía “distraída” de tan importante tradición y culto. Muy mal por mi parte y luego explico por qué. Y es que ver cada mes de octubre a miles de fieles seguirle, agradeciéndole, rezándole, pidiéndole y, que con tan sólo tocarle, lo “sienten” tan dentro de ellos, es conmovedor. Todo el Perú se rinde a su homenaje.

¿Cómo lo viven los peruanos en Barcelona?

Existe una comunidad grande de fieles del Señor de los Milagros aquí. Se llama la Hermandad del Señor de los Milagros de Barcelona, la cual ha cumplido este mes 24 años de fundación. Sus integrantes realizaron un primer recorrido el domingo 16 de octubre y el segundo, el 23 de octubre, invitados por la también Hermandad del Señor de los Milagros de Hospitalet, a la cual asistí. Antes del recorrido, siempre hay una misa. Esta vez pude ir a la de la Parroquia Sant Enric d’Osso, y fue concelebrada por el Arzobispo Emérito de Barcelona y el Cardenal Presbítero Lluis Martinez Sistach, acompañados de sacerdotes invitados. También estuvo presente el Consulado de Perú en Barcelona, representado por uno de los cónsules generales adscritos, resaltando la importancia de esta tradición, sobre todo para los peruanos que vivimos en el extranjero.

Este año le tocó a la imagen de San Martín de Porres acompañar en la procesión al Señor de los Milagros, y fue así cuando, acabada la misa, nuestro santo salió de la parroquia a la espera de la salida de nuestro Señor. Cuando vi salir a éste último, no sé porqué me brotaron las lágrimas. Quizás fue todo el conjunto de emociones al sentir por un momento que me había trasladado a Perú.

Una banda de músicos tocaba diferentes melodías hasta que llegó el himno nacional del Perú.

Y así fue como empezó su recorrido. Se detenía de vez en cuando para el cambio de “cargadores” y me sorprendió porque pensé que sólo eran hombres, pero habían también mujeres. Las sahumadoras en sus hábitos morados abrían paso a su imagen entonando canciones de alabanza que no escuchaba desde hace mucho tiempo. Chicos y chicas de asociaciones de danza aprovechaban estos momentos de descanso para bailar una marinera norteña.

El Señor de los Milagros continuó su recorrido, mientras tanto yo era presa de un hambre atroz, eran las 3:30 pm y no había almorzado. De pronto, a mi alrededor escuché a señoras gritar casi cantando: “Arroz con pollo, chicharrón, papa rellena, cabrito, etc.” Agradecí a Dios por eso pues era domingo y los restaurantes en los alrededores estaban cerrados. Creo que comí la papa rellena más rica de mi vida.

Cada vez iba llegando más gente. Luego me enteré que el país invitado a la celebración era Venezuela, la cual llevó a su santo principal, San Juan Bautista, y cuyos fieles también se unieron a la procesión con banderas de todos los países y ciudades presentes, y claro, también danzaron.

Finalmente, la imagen de nuestro Señor regresó a la parroquia aproximadamente a las 6pm cerrando su procesión con una marinera norteña nuevamente.

¿Qué puedo decir de todo esto?

Que nuestro “Cristo de Pachacamilla” no sólo es adorado por los peruanos, sino por muchas nacionalidades en todo el mundo, de distintas razas y edades, y respetado por muchos creyentes o no. Era realmente conmovedor ver a “cargadores” soportar el peso de las andas y la imagen, a pesar del calor y cansancio, a las sahumadoras cantando insaciablemente, a las personas enfermas rezando y tratando de tocarle para que se les cumpla su deseo de sanación o consuelo, etc.

A veces esperamos estar fuera de nuestro país para recién apreciar nuestras tradiciones y costumbres, las cuales, al fin y al cabo, representan lo que somos, nuestra identidad. Lección aprendida. Fins ara!

Señor de los Milagros
Miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros

 

Miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros
Miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros

 

Señor de los Milagros - Peruana en Barcelona
Señor de los Milagros

 

Vista a la imagen de la Virgen de la Nube
Vista a la imagen de la Virgen de la Nube

 

Sahumadoras
Sahumadoras

 

Músicos en la procesión
Músicos en la procesión

 

Ellas también lo cargan
Ellas también lo cargan

 

Delegación venezolana representando la multiculturalidad
Delegación venezolana representando la multiculturalidad

2 comentarios sobre “Señor de los Milagros en Barcelona”

  1. Muy emocionante y muy bueno tu relato. Me imagino como te sentiste . Gracias pues lo has hecho con mucho cariño.
    En la parte de la marinera debio ser con falda y no pantalon para que asi luciera nuestro hermoso baile. Es algo para considerar el proximo año.

    1. Gracias por tu comentario Doris 🙂
      Fue muy emocionante y espero repetirlo el siguiente año de todas maneras. Respecto al baile y la vestimenta, debo confesar que me impresionó un poco pero creo que pudieron haber tenido algún imprevisto. Seguramente el siguiente año ya no lo tendrán 🙂
      ¡Saludos!

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