Peruanas en Montserrat

La Montaña de Montserrat

Antes de dar rienda suelta a lo que fue mi última experiencia en la montaña de Montserrat, explicaré cómo es y por qué es tan conocida, para los que nunca han ido.

Se trata de un macizo, o conjunto de montañas con características uniformes, ubicado al sudoeste de Barcelona, aproximadamente a 50kms de ésta. Destaca por su peculiar morfología, similar a la de unos dientecillos de sierra, casi afilados pero a la vez redondeados. Su nombre se debe a esto. En catalán, la palabra mont significa “monte” y la palabra serrat, “serrado”.

Tanto de lejos como de cerca se ve así. No hay más vueltas que darle. Inclusive desde un avión:

Montserrat vista desde un avión. Esta foto la tomé cuando viajaba hacia La Haya desde Barcelona 🙂

Casi en la parte media de la montaña se encuentra la Basílica de Montserrat, la cual es impresionante y vista desde la Cruz de San Miguel (ya verán fotos) me pregunto, ¿cómo han hecho para construir semejante estructura en todas esa montaña rocosa? ¿cuántos años les llevó construirla? Será motivo de investigación para una siguiente publicación 😉

Dentro de la basílica se encuentra la imagen de la Virgencita de Montserrat, patrona de la comunidad de Cataluña. También conocida como “La Moreneta”, porque es morena. No me canso de ir a verla, me da paz. Es visitada por mucha gente local y extranjera. Se darán cuenta cuando vayan. Sobre todo en las misas, como me tocó esta última vez:

Misa en la basílica. Al fondo y en medio, la Virgen de Montserrat.

Sigamos ahora con la aventura, para que puedan entender por qué es considerada “el corazón de Cataluña”.

¿Cómo llegar?

Muchas veces he visitado Montserrat, pero debo reconocer que siempre la visitaba con mi novio en coche o en moto. Nunca usaba el transporte público porque nunca lo necesité. Sin embargo desde el año pasado, varias amigas peruanas van llegando de visita, así que me veo en la necesidad de usarlo.

Entonces, aprovechando la visita de dos amigas que trabajan en LATAM (¡y seguirán viniendo más a menudo porque ahora los vuelos Lima-Barcelona-Lima son directos!) decidí llevarlas a Montserrat porque querían una magnífica primera impresión de los alrededores de Barcelona.

Desde Plaza España (llegan en las líneas de metro 1 y 3) cogimos el tren hacia Manresa (R5 de Ferrocarriles de Cataluña). Sugiero ir temprano en la mañana a la estación (tengan en cuenta que el tren tiene salidas cada hora. Nosotras llegamos con las justas al de las 9:36 am) para comprar el billete o ticket combinado “tren + cremallera” que cuesta 19.30€, pues es lo más práctico. Al llegar a la estación de tren del “Monistrol de Montserrat”, bajan e inmediatamente pueda ser que salga la cremallera hacia arriba al monasterio y los deje por no haber comprado con anticipación el billete de la cremallera. Si la pierden, tienen que esperar una hora más para el siguiente turno.

Como habrán podido apreciar en el vídeo, las vistas son bonitas desde la cremallera. También sugiero que se ubiquen del lado izquierdo de ésta y puedan hacer buenas fotos.

Otra forma de subir es en teleférico. Hasta ahora no lo he podido coger pero también será motivo para otra publicación 🙂 Aquí más info sobre horarios del tren, teleférico y cremallera.

Cuando llegas al monasterio, encontrarás todo esto:

Monasterio de Montserrat

Mis amigas observando el paisaje desde la plaza del monasterio

Estaciones de los funiculares y cremallera

Al fondo la Cruz de San Miguel

La aventura en Montserrat

Después de saludar a la Virgencita de Montserrat, nos dirigimos hacia la Cruz de San Miguel por el camino de peregrinaje del mismo nombre. Empieza justo al costado de la plaza Abat Oliva. Es un poco de subida paro nada difícil. He visto niños corriendo como si nada. El camino es empedrado (piedras pequeñitas) y de pronto te sentirás en un bosque, a la vez que disfrutas del paisaje de los precipicios. Tiene varias plazoletas donde los peregrinos descansaban.

Camino hacia la Cruz de San Miguel

En el camino de San Miguel y atrás el monasterio.

¡A volar! Seguimos en el camino de San Miguel

Llegamos a una intersección. Hacia el lado izquierdo los lleva hacia el mirador de la cruz de San Miguel y si siguen recto, inmediatamente llegan a la capilla de San Miguel. La foto por excelencia de Montserrat la tomarán en la cruz.

Mi amiga y al fondo el monasterio y parte de la montaña de Montserrat

Atrás de mi amiga, la cruz de San Miguel y el Monasterio de Montserrat.

Las tres y la Cruz de San Miguel

Dejamos atrás la Cruz de San Miguel y nos dirigimos al funicular de Sant Joan. ¿Por qué ahí? Porque queríamos explorar la cima de la montaña, dentro de lo que estaba a nuestro alcance.

El costo del billete es de 10.50€ ida y vuelta. Éste también lo puedes comprar desde Plaza España pero no lo hicimos porque yo no estaba segura de qué funicular tomar a la cima. Por eso les recomiendo siempre revisar cualquier información en internet antes de emprender el camino. Les puede salir más barato.

Subiendo en el Funicular de Sant Joan

Y es así como llegamos al “Pla de les Tarántules” o Llano de las Tarántulas (si veía una tarántula, no sé qué hubiera hecho) y nos dirigimos rumbo al mirador de Sant Joan (donde está la Ermita del mismo nombre). Las vistas son maravillosas:

Vista desde la estación superior del funicular de Sant Joan

Camino hacia el mirador de Sant Joan

Rumbo al mirador de Sant Joan

Y llegamos al mirador de Sant Joan:

Mirador de Sant Joan

A partir de este lugar, puedes decidir en regresar o seguir el camino hacia la Ermita de Santa Magdalena y hasta la cima. Nosotras decidimos ir a la cima. El camino hasta allí es un poco escabroso, pues después de pasar por casi debajo de una gran roca y un puente muy angosto, subimos por unas escaleras un tanto angostas. Felizmente hay una cuerda de la que se pueden agarrar para evitar algún resbalo.

Camino hacia la Ermita de Santa Magdalena

Puente angosto

¡La escalera! Momento en el que una de mis amigas decidió regresar. Le dio vértigo.

Seguimos subiendo por un caminito angosto y en el que nos ayudamos de algunas ramas secas y fuertes para impulsarnos. Luego una buena subida por un camino rocoso y llegas a este sector:

Estábamos imparables, si ya habíamos llegado hasta ahí, debíamos llegar si o si a la cima. Entonces seguimos subiendo otra vez por el camino rocoso y llegamos a ella. No puedo describir con palabras lo que vimos. En serio les digo que si está en sus posibilidades, vayan hasta arriba (claro, si el clima lo permite). Sentí mucha felicidad, lo verán en mi cara.

En la cima de Montserrat

¡Felices de llegar a la cima!

Cima de Montserrat y al fondo el mar

Finalizo esta publicación con el vídeo que grabé al llegar a la cima. Valió la pena el esfuerzo y cansancio.  El clima estuvo propicio para esta maravillosa aventura.

¡Gracias Virgencita de Montserrat por todo! Fins ara!

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