Peruana en La Haya

 La Haya (Den Haag)

Recibí la invitación de una amiga de mi colegio. Cómo no aceptarla si iba a volver a ver también a su bella bebita. Y claro, también fui porque quería darle una segunda oportunidad a La Haya (Holanda)

La primera vez que fui fue en febrero 2016. Fue de pasada, pues esta amiga del colegio recién acababa de dar a luz. Entonces, junto a otra amiga del colegio, su compañera y mi novio decidimos viajar a Holanda para conocer Ámsterdam y conocer a la bebé en La Haya, aunque sea unas horas.

Mi primera impresión no fue tan buena, pues la vi oscura y fría (claro pues, ¡si vas en febrero hace frío!, con temperaturas de entre -1ºC a 3ºC) cuando paseábamos en el carro conociendo la ciudad. Sólo bajábamos de éste para tomarnos fotos en el Palacio de la Paz, el Parlamento Holandés y el museo Mauritshuis. Como verán queridos lectores…¡así no se conoce una ciudad!

Vista al Palacio de la Paz en La Haya
Vista al Palacio de la Paz en La Haya

Parlamento Holandés en La Haya
Parlamento Holandés en La Haya

Sin embargo, esta segunda vez que la he visitado por 5 días, y en mes navideño, el panorama cambia totalmente. Y es que es otra cosa caminar por sus calles con una persona local, perderte en la ciudad, pasear en bicicleta y con menos frío.

Cómo llegar a La Haya

Desde Barcelona puedes llegar en vuelos directos a Ámsterdam o a Rotterdam. Pero lo que sí me recomendó mi amiga es que vuele directo a Amsterdam (2 ½  horas de vuelo), a pesar de que Rotterdam está más cerca a La Haya según el mapa. Esto porque el transporte público de Rotterdam hacia La Haya no es tan fluido y adecuado. En cambio desde el aeropuerto Schipol de Amsterdam salen trenes cada 15 minutos aproximadamente.

Tomé el tren “Intercity” (costo del ticket sólo ida 8€) que me dejó en la Den Haag Centraal Station (estación de tren de La Haya, la central). Está en todo el centro de La Haya y desde ahí puedes tomar cualquier bus o tranvía hacia tu hospedaje seleccionado.

Den Haag Centraal Station (estación de tren de La Haya)
Den Haag Centraal Station (estación de tren de La Haya)

 

¿Qué hice en La Haya?

Primero recorrí una parte de la ciudad en bicicleta. ¡Qué tranquilidad pasear en bicicleta en La Haya a comparación de Ámsterdam! ¡En Ámsterdam es una locura! Pareciera que la gran mayoría de ciclistas estuviera Tour de Francia, en serio, van demasiado rápido y a algunos no les importa mucho el peatón (creo que tendré que darle una segunda oportunidad a Ámsterdam).

Al segundo día fui en tranvía (procura comprar un ticket de un día dentro del mismo tranvía por 6.50€) hasta la playa Scheveningen (última parada del tranvía 11 llamada “Stranweg).

 

Playa Scheveningen
Playa Scheveningen y yo

Playa Scheveningen y al fondo la noria
Playa Scheveningen y al fondo la noria

¡En esta playa vi uno de los atardeceres más bonitos de mi vida! En esta época del año, el sol se oculta a las 4:30 pm aproximadamente y su luz dibuja el perfil del muelle de Schevening (o más conocido como “The Pier”) de una forma casi artística. Al costado de éste se encuentra una bonita y gran noria, y también una especie de faro, al cual no pude subir por tiempo.

Vista a la playa Scheveningen desde el muelle
Vista a la playa Scheveningen desde el muelle

Atardecer en playa Scheveningen (estaba empezando a llover)
Atardecer en playa Scheveningen (estaba empezando a llover)

Debajo del muelle hay pequeños restaurantes y bares, ¡y arriba también! Definitivamente en verano debe ser muy bonito y divertido con la cantidad de gente que lo debe visitar. Mi amiga me cuenta que hasta hay dj’s poniendo música y buen ambiente en las tardes. ¡Agendado para volver en verano!

Vista desde el muelle al mar
Vista desde el muelle al mar

El otro lado del muelle The Pier y la playa Scheveningen
El otro lado del muelle The Pier y la playa Scheveningen

 

Dentro del muelle The Pier
Dentro del muelle The Pier

Dentro del muelle The Pier
Dentro del muelle The Pier

 

 

 

 

 

 

 

Visita rápida a Delft

Después de haber pasado el 3er día con mi amiga recorriendo los lugares que visité en febrero (ya con otros ojos y otro clima), el 4to día fue especial. Nos fuimos al pequeño pueblo de Delft.

Una de las calles de Delft y sus canales
Una de las calles de Delft y sus canales

Está ubicado a media hora en tranvía desde el centro de La Haya. Se caracteriza por sus callecitas y canales estrechos, y por una plaza grande llamada “Markt” donde destacan el Ayuntamiento de Delft y el templo Nieuwe Kerk.

Ayuntamiento de Delft
Ayuntamiento de Delft

Plaza Markt
Plaza Markt

Nieuwe Kerk
Nieuwe Kerk

¡Adoré este pueblo! Tiene un encanto especial, creo que es por ser pequeño. Las estructuras de sus casas casi homogéneas y angostas, con esos colores opacos contrastando con el blanco, las hacen únicas. También destaca por su cerámica azul (parecida a la china pero mejorada), y es así como verás varias tiendas donde venden todo tipo de menaje de casa hecha con esta cerámica. Hasta una silla especial, la más conocida de Delft!

Asiento de cerámica azul en Delft
Asiento de cerámica azul en Delft

¿Qué comí en La Haya?

Recomiendo 2 lugares a donde fui:

“Warung Mini” restaurante de comida de Surinam (aquí recorde que Surinam fue colonia holandesa). Su plato estrella, el “Saoto Speciaal”, que es una sopa picante con fideos, pollo, un huevo y perejil. Viene acompañado con arroz y yucas. ¡Es un levanta muertos total! Y para beber, ¡una bebida especial de jengibre!

Saoto Especiaal
Saoto Especiaal

Si te provoca pasta, como pasó conmigo, sugiero el “VIP o Very Italian Pizza”. ¡No había probado tan ricas pizzas caseras con masa delgada desde hace mucho tiempo!

 Mi último día 

Paseando por la calle Reinken (o Reinkenstraat), ¡nos dimos con la sorpresa de que había una feria navideña! De pueblo, con animales pequeños acompañando un nacimiento o belén ficticio, y varios artesanos y vendedores de regalos para la Navidad.

¡Había un pony!
¡Había un pony!

Mini feria navideña en La Haya
Mini feria navideña en La Haya

No podía irme de La Haya sin probar su ¡vino caliente de guindones! Ese vino sí que estaba buenísimo y potente. El frío se me pasó en el primer sorbo.

Papa Noel y yo en La Haya
Papa Noel y yo en La Haya

Había un Papa Noel que alegraba a los niños, y éstos se tomaban fotos con él. Pero los más felices eran los adultos que también hacían cola J. Yo También hice la cola y me tomaron una foto con él. Encantada estaba de tan bonito viaje con bastante espíritu navideño, que me sentí una niña más.

Fins ara! O mejor dicho: Tot ziens! (en holandés) 🙂

3 comentarios sobre “Peruana en La Haya”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *