Fiesta de Santa Eulalia

¿Quién es Santa Eulalia?

Aunque existan todavía varias dudas sobre su vida, lo cierto es que Santa Eulalia es muy querida en Barcelona. Copatrona de ésta, junto a la Virgen de las Mercedes, o La Mercè, su festividad es considerada “La Fiesta Mayor de Invierno” de la ciudad. Es entre los días 10 y 12 de febrero. Vamos a conocer un poco de su leyenda…

En el año 304 D.C., el emperador Diocleciano envió a Barcelona al gobernador Dacià para cumplir la misión de perseguir y someter a todo cristiano en la península Ibérica. Al enterarse de esto, una niña de tan sólo trece años, llamada Eulalia, decidió hacer frente al gobernador, explicarle el motivo de su fe, al igual que el de muchos seguidores, y que no iba a renunciar a ella.

Entonces Dacià, furioso por tal atrevimiento ante el Imperio Romano, mandó a la niña a sufrir tantas torturas como años de edad tenía. Fue azotada por las calles de la ciudad, flagelada, golpeada con garfios, le rociaron aceite hirviendo sobre sus heridas en el cuerpo, entre otras terribles torturas. Finalmente murió crucificada en la cruz, y mientras intentaban quemarla, su alma salió de su boca en forma de una paloma blanca.

Fue enterrada pero quedó en el olvido hasta el año 877 cuando encontraron su cuerpo en la Iglesia Santa María del Mar para luego ser reubicada en la Catedral de Barcelona. Es así como a partir de este momento esta gran niña fue considerada como heroína entre los cristianos de la ciudad y se popularizó su devoción. Fue canonizada y posteriormente nombrada patrona de Barcelona.

¿Por qué es copatrona con la Virgen de “La Mercè”?

Cuenta otra leyenda -cómo me encantan las leyendas de esta ciudad- que cada vez que se celebra la fiesta de la Mercè el 24 de setiembre, casi por coincidencia, cae una lluvia fuerte. Dicen que es Santa Eulalia, llorando porque pierde protagonismo y se siente triste pues ella fue la primera patrona de Barcelona.

Esa es la leyenda, pero lo cierto es que Santa Eulalia sí fue la patrona de Barcelona hasta 1868. En este año nombraron a la Virgen de la Mercè como patrona oficial de la ciudad. Los motivos ya los detallé en mi publicación sobre la Fiesta de la Mercè 🙂

Algunos devotos de Santa Eulalia estaban desconcertados durante dicha ceremonia, y reclamaron a pedradas ante las autoridades presentes. Fue así como ante esta situación, Santa Eulalia fue nombrada copatrona de Barcelona.

Ahora, ya que estamos ubicados en el tema histórico, vayamos al grano.

Celebración

Desde el día 10 de febrero hasta el 12, día central, se realizan una serie de actividades. Me encantaría ser un pulpo y poder cubrir todas. Sólo contaré sobre aquellas a las que fui, pues también depende del tipo de actividad que disfrutan más. Recuerden que son los niños los protagonistas en esta festividad. Eulalia era una niña.

Exhibición de las gigantas y gegantones

El viernes 10 de febrero fui al Palau de la Virreina donde estaban siendo exhibidas las gigantas y gegantones de todos los barrios de Barcelona. En especial de “la gegantona Laia” de Barcelona, representando a aquella niña de 13 años de la que hablábamos al comienzo de esta publicación.

Santa Eulalia

Las Gigantas y Gegantones de Barcelona que sólo por esta fiesta se hacen llamar “Laies”

Geganta petita del Pi

Todas ellas saldrían en su recorrido el día central, el 12 de febrero, partiendo desde la plaza Sant Josep Oriol, en pleno centro de la Ciutat Vella.

Espectáculos de luz

Durante estos 3 días, el barrio Gótico y el Born derrochaban espectáculos de luz dentro de sus patios más emblemáticos durante la noche, algunos novedosos y modernos, y otros clásicos y sumamente artísticos. Dichas creaciones fueron realizadas por artistas de la luz de reconocido prestigio, junto a alumnos de las escuelas de arte, diseño, iluminación y arquitectura de esta ciudad.

El primero en destacar es el ya clásico mapping sobre la fachada del ayuntamiento de Barcelona:

Continué caminando por el Gótico en dirección hacia la Catedral, y me di con la sorpresa de esta puesta en escena del “Temps-passa-temps-passa“, que en castellano significa “El tiempo pasa, el tiempo pasa”. Era un llamado a la reflexión de lo que hacemos con nuestro tiempo, de disfrutarlo a tope porque “pasa”. Este mapping sobre la fachada de la Casa de l’Ardiaca (sede del Arxiu Històric de la Ciutat de Barcelona, o archivo histórico de la ciudad de Barcelona) también se realizó con motivo de la celebración del centenario de su creación. ¡Motivo para hacer una visita a este centro!

Mapping sobre la fachada de la Casa de l’Ardiaca

La Fuga

ADN_BCN

 

 

Elogi de l’ombra o Elogio de la sombra.

BO8 espectáculo que evoca la llegada de la civilización romana y la construcción de la nueva Barcino (nombre antiguo de Barcelona)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Luego decidí irme hacia el barrio del Born, y me topé con el “Foc de llar” que en castellano significa “Fuego de hogar”. Fue realizado por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Barcelona. En este simbolismo transmiten dos cosas, el triunfo del consumismo representado en un cochecito de supermercado, y a la vez, todo lo que una persona sin hogar puede llevar en él, pues ha renunciado al “progreso inhumano del capitalismo”.

Foc del llar o Fuego del hogar

Y fuera del Mercado del Born vi esta belleza:

Plaça Comercial, fuera del Mercado del Born

Actividades adicionales

El Ball de l’Àliga o baile del águila en la iglesia Santa María del Mar

En las tardes me dediqué a observar dos eventos muy típicos en estas festividades: el de los “correfocs” o correfuegos en castellano y “els batecs de la Laia” o los latidos de Laia, conformado por un grupo de entusiastas bateristas, niños y adultos que disfrutan al son de la música, generalmente de una batucada, ¡la cual adoré!

En la noche del sábado, fui a la Catedral a ver un espectáculo de danza en el que escenificaban a la niña Eulalia y sus terrible torturas, en la cual destacaron su delicadeza y a la vez fortaleza. Fue una noche mágica dentro de tan maravilloso recinto pues la música también me envolvió al ritmo de la danza de Laia.

Espectáculo de danza de Eulalia

Fin de la danza de Eulalia en la Catedral de Barcelona

Y ya el día domingo en la tarde asistí a la última actividad, el tan mencionado desfile o recorrido de las Laias partiendo desde la Plaça de Sant Josep Oriol, pasando por la calle dels Banys Nous (en la plaza de la Catedral) y culminar en la clásica Plaça Sant Jaume.

Me despido con una última foto que me gusta mucho. Este último recorrido de las Laias perdiéndose por entre la multitud de seguidores fieles a sus tradiciones. Tan igual como en mi Perú. Fins ara!

Recorrido de las Laias por entre la multitud

Peruanas en Montserrat

La Montaña de Montserrat

Antes de dar rienda suelta a lo que fue mi última experiencia en la montaña de Montserrat, explicaré cómo es y por qué es tan conocida, para los que nunca han ido.

Se trata de un macizo, o conjunto de montañas con características uniformes, ubicado al sudoeste de Barcelona, aproximadamente a 50kms de ésta. Destaca por su peculiar morfología, similar a la de unos dientecillos de sierra, casi afilados pero a la vez redondeados. Su nombre se debe a esto. En catalán, la palabra mont significa “monte” y la palabra serrat, “serrado”.

Tanto de lejos como de cerca se ve así. No hay más vueltas que darle. Inclusive desde un avión:

Montserrat vista desde un avión. Esta foto la tomé cuando viajaba hacia La Haya desde Barcelona 🙂

Casi en la parte media de la montaña se encuentra la Basílica de Montserrat, la cual es impresionante y vista desde la Cruz de San Miguel (ya verán fotos) me pregunto, ¿cómo han hecho para construir semejante estructura en todas esa montaña rocosa? ¿cuántos años les llevó construirla? Será motivo de investigación para una siguiente publicación 😉

Dentro de la basílica se encuentra la imagen de la Virgencita de Montserrat, patrona de la comunidad de Cataluña. También conocida como “La Moreneta”, porque es morena. No me canso de ir a verla, me da paz. Es visitada por mucha gente local y extranjera. Se darán cuenta cuando vayan. Sobre todo en las misas, como me tocó esta última vez:

Misa en la basílica. Al fondo y en medio, la Virgen de Montserrat.

Sigamos ahora con la aventura, para que puedan entender por qué es considerada “el corazón de Cataluña”.

¿Cómo llegar?

Muchas veces he visitado Montserrat, pero debo reconocer que siempre la visitaba con mi novio en coche o en moto. Nunca usaba el transporte público porque nunca lo necesité. Sin embargo desde el año pasado, varias amigas peruanas van llegando de visita, así que me veo en la necesidad de usarlo.

Entonces, aprovechando la visita de dos amigas que trabajan en LATAM (¡y seguirán viniendo más a menudo porque ahora los vuelos Lima-Barcelona-Lima son directos!) decidí llevarlas a Montserrat porque querían una magnífica primera impresión de los alrededores de Barcelona.

Desde Plaza España (llegan en las líneas de metro 1 y 3) cogimos el tren hacia Manresa (R5 de Ferrocarriles de Cataluña). Sugiero ir temprano en la mañana a la estación (tengan en cuenta que el tren tiene salidas cada hora. Nosotras llegamos con las justas al de las 9:36 am) para comprar el billete o ticket combinado “tren + cremallera” que cuesta 19.30€, pues es lo más práctico. Al llegar a la estación de tren del “Monistrol de Montserrat”, bajan e inmediatamente pueda ser que salga la cremallera hacia arriba al monasterio y los deje por no haber comprado con anticipación el billete de la cremallera. Si la pierden, tienen que esperar una hora más para el siguiente turno.

Como habrán podido apreciar en el vídeo, las vistas son bonitas desde la cremallera. También sugiero que se ubiquen del lado izquierdo de ésta y puedan hacer buenas fotos.

Otra forma de subir es en teleférico. Hasta ahora no lo he podido coger pero también será motivo para otra publicación 🙂 Aquí más info sobre horarios del tren, teleférico y cremallera.

Cuando llegas al monasterio, encontrarás todo esto:

Monasterio de Montserrat

Mis amigas observando el paisaje desde la plaza del monasterio

Estaciones de los funiculares y cremallera

Al fondo la Cruz de San Miguel

La aventura en Montserrat

Después de saludar a la Virgencita de Montserrat, nos dirigimos hacia la Cruz de San Miguel por el camino de peregrinaje del mismo nombre. Empieza justo al costado de la plaza Abat Oliva. Es un poco de subida paro nada difícil. He visto niños corriendo como si nada. El camino es empedrado (piedras pequeñitas) y de pronto te sentirás en un bosque, a la vez que disfrutas del paisaje de los precipicios. Tiene varias plazoletas donde los peregrinos descansaban.

Camino hacia la Cruz de San Miguel

En el camino de San Miguel y atrás el monasterio.

¡A volar! Seguimos en el camino de San Miguel

Llegamos a una intersección. Hacia el lado izquierdo los lleva hacia el mirador de la cruz de San Miguel y si siguen recto, inmediatamente llegan a la capilla de San Miguel. La foto por excelencia de Montserrat la tomarán en la cruz.

Mi amiga y al fondo el monasterio y parte de la montaña de Montserrat

Atrás de mi amiga, la cruz de San Miguel y el Monasterio de Montserrat.

Las tres y la Cruz de San Miguel

Dejamos atrás la Cruz de San Miguel y nos dirigimos al funicular de Sant Joan. ¿Por qué ahí? Porque queríamos explorar la cima de la montaña, dentro de lo que estaba a nuestro alcance.

El costo del billete es de 10.50€ ida y vuelta. Éste también lo puedes comprar desde Plaza España pero no lo hicimos porque yo no estaba segura de qué funicular tomar a la cima. Por eso les recomiendo siempre revisar cualquier información en internet antes de emprender el camino. Les puede salir más barato.

Subiendo en el Funicular de Sant Joan

Y es así como llegamos al “Pla de les Tarántules” o Llano de las Tarántulas (si veía una tarántula, no sé qué hubiera hecho) y nos dirigimos rumbo al mirador de Sant Joan (donde está la Ermita del mismo nombre). Las vistas son maravillosas:

Vista desde la estación superior del funicular de Sant Joan

Camino hacia el mirador de Sant Joan

Rumbo al mirador de Sant Joan

Y llegamos al mirador de Sant Joan:

Mirador de Sant Joan

A partir de este lugar, puedes decidir en regresar o seguir el camino hacia la Ermita de Santa Magdalena y hasta la cima. Nosotras decidimos ir a la cima. El camino hasta allí es un poco escabroso, pues después de pasar por casi debajo de una gran roca y un puente muy angosto, subimos por unas escaleras un tanto angostas. Felizmente hay una cuerda de la que se pueden agarrar para evitar algún resbalo.

Camino hacia la Ermita de Santa Magdalena

Puente angosto

¡La escalera! Momento en el que una de mis amigas decidió regresar. Le dio vértigo.

Seguimos subiendo por un caminito angosto y en el que nos ayudamos de algunas ramas secas y fuertes para impulsarnos. Luego una buena subida por un camino rocoso y llegas a este sector:

Estábamos imparables, si ya habíamos llegado hasta ahí, debíamos llegar si o si a la cima. Entonces seguimos subiendo otra vez por el camino rocoso y llegamos a ella. No puedo describir con palabras lo que vimos. En serio les digo que si está en sus posibilidades, vayan hasta arriba (claro, si el clima lo permite). Sentí mucha felicidad, lo verán en mi cara.

En la cima de Montserrat

¡Felices de llegar a la cima!

Cima de Montserrat y al fondo el mar

Finalizo esta publicación con el vídeo que grabé al llegar a la cima. Valió la pena el esfuerzo y cansancio.  El clima estuvo propicio para esta maravillosa aventura.

¡Gracias Virgencita de Montserrat por todo! Fins ara!