Comida peruana en Barcelona parte 1

Extrañando la comida peruana

Si recién has llegado a Barcelona seguramente todavía no te hará falta, pues ¡la comida mediterránea española es simplemente buenísima! Sin embargo, si ya llevas un cierto período de tiempo aquí, en el que tu cuerpo y alma pide a gritos ese “saborcito casero” de nuestra comida peruana,  pues te sugiero leer lo que sigue a continuación.

¿Sabías que sólo en Barcelona existen alrededor de 70 restaurantes peruanos? ¿Tantos? Pues si. Y me preguntarás cuál es mi fuente, cómo obtuve esa cifra. Fue fácil pero me llevó un buen tiempo revisar cada publicación en redes sociales y en Google sobre blogs y eventos gastronómicos en los cuales siempre está presente la comida peruana. Así que tranquilo, ya no extrañarás tanto.

Vamos al grano…

He creído conveniente dividir las visitas en publicaciones de a dos o tres restaurantes y así poder explayarme con todo (si, ¡mi reto es visitar todos!). Por eso la publicación de hoy se llama “Comida Peruana en Barcelona parte 1”.

Hoy hablaré de dos restaurantes peruanos. Uno al que recién fui la semana pasada y otro al que ya he ido varias veces.

Restaurante Lima Limón

Ubicado en la calle Roselló 361, este restaurante me sorprendió porque justo dio en el clavo del gusto, y en el momento preciso, cuando buscaba algún menú que incluyera “La Chanfainita”.

¡Qué ocurrente con la Chanfainita! Pues si, me encanta. Y, por si fuera poco, de entrada tenían “Choritos a la Chalaca”. No lo pensé más y corrí al restaurante antes de que se acabara el menú.

Interior del restaurante Lima Limón en Barcelona
Interior del restaurante Lima Limón en Barcelona

Para mis amigos lectores que desconocen estos dos platos típicos peruanos, no tan conocidos mundialmente como el ceviche, aquí te cuento de qué están hechos:

Los choritos a la chalaca son los mejillones, que después de hervidos, se sirven con cebollita y tomate picados en cuadritos, maíz, culantro (cilantro en España), limón y un toque de ají amarillo y rocoto (aquí en España no usarán éstos dos últimos porque la gente no está acostumbrada a comer picante, así que lo puedes pedir aparte). Lo cierto es que, ¡estaban muy buenos! Creo que estaban bañados en leche de tigre, por eso el aspecto medio rosadito o cargado (un toque diferente a los que he probado en Lima)

Choritos a la Chalaca
Choritos a la Chalaca

La Chanfainita, cuyos orígenes son españoles, está hecha sólo del bofe (o pulmón) de la res o cordero, acompañado de papitas (patatitas en España) picadas, y una salsa picante elaborada con ají amarillo y ají panca. En cambio aquí en España, conocida como La Chanfaina, suele estar hecha de carne de cordero. Aunque investigando en internet, en zonas de Extremadura también la preparan, adicionalmente al bofe, con hígado, corazón y demás vísceras.

Esto sí lo comí con un gusto… y es que hace mucho tiempo que no lo probaba. Me gusta sobre todo por la salsa picante con la que viene cocinada.

Chanfainita
Chanfainita

Y el postre… una tarta de arándanos, cuya nata sentí más que los arándanos, pero estaba buena.

Tarta de arándanos
Tarta de arándanos

Fueron muy amables, tanto la moza como el dueño del restaurante presente ahí, siempre consultando si todo iba bien. ¡Les dije que estupendo!

Precio del menú: 9.95€ (incluye bebida y postre)

Más info aquí

Restaurante “Café Ninoska”

Este restaurante, ubicado en avenida Icaria 131, es uno de mis preferidos en Barcelona pues cuando pides a la carta, las raciones son bien generosas y tienen ese toque de sabor casero que tanto añoro. Además, ¡sus tamales de maíz son enormes y riquísimos! ¿Por qué se llama Ninoska? Porque la dueña se llama así 🙂 punto.

Café Ninoska
Café Ninoska

Interior del Café Ninoska
Interior del Café Ninoska

Las veces que he visitado este restaurante, presente en Barcelona desde 1993, han sido en las noches con mi novio y amigos. Pero hoy es la primera vez que lo visito a la hora del almuerzo. Felizmente fui a las 2:40 pm cuando ya bajaba un poco la cantidad de comensales. Si hubiera venido a las 2pm creo que hubiera tenido que esperar, así que recuerda, trata de venir a la 1 pm. Sugiero.

Mi plato estrella aquí es el Ají de Gallina, pero vine por otra cosa que se me antojó desde hace ya mucho tiempo. Un rico Menestrón. El predilecto para esos días fríos y lluviosos. Fueron tan amables que la semana pasada les pregunté si lo podían poner en el menú de hoy, y accedieron. ¡Yo estaba feliz! ¡Y sólo era la entrada!

¿Qué es el Menestrón? Es una sopa elaborada a base de carne de res cocida, mezclada con diferentes verduras, sobre todo la albahaca y espinaca, y fideos canuto o cualquier otor fideo grueso. Se dice que el origen es italiano (porque el nombre viene de la palabra italiana “minestrone”), pero lo cierto es que riquísimo.

Menestrón
Menestrón

El que probé aquí estaba muy bueno. Ni bien sentí el aroma de la albahaca en el plato, ya era feliz. Y la carne super suave, sin ningún nervio. Lo único que faltó para mi gusto personal es el choclo (maíz en España)

De segundo habían varias opciones pero como llegué tarde, sólo alcance a la tortilla de calabacín y champiñones, la cual no me provocaba mucho, pero ni bien la probé, estuve más feliz.

Tortilla de calabacín y champiñones
Tortilla de calabacín y champiñones

Y para cerrar, de postre escogí la tarta Tres Leches. Se veía empalagoso pero cuando lo probé, tenía el punto óptimo de dulce. Muy rico.

Tarta Tres Leches
Tarta Tres Leches

Sucedió algo bien curioso. Hablando con la dueña al momento de pagar, la moza que me había atendido tan amablemente escuchó que le comentaba a doña Ninoska sobre mi blog y entonces me preguntó si yo era la que escribía. Le respondí que sí. A lo cual me dijo que lo había leído y que le gustaba. Como comprenderán esto me hizo puso muy contenta 🙂

Precio del menú: 10.20€ (incluye bebida y postre)

Más info en su web

¿Qué tal te pareció el artículo? ¿Ya te dio ganas de comida peruana? Pues ya sabes dónde ir. Fins ara!

Los jardines tranquilos de Barcelona

¡Tranquilidad al máximo!

Si eres de las personas que disfruta al máximo la tranquilidad, la quietud, la paz que se pueda respirar en un lugar, pues te recomiendo ir a estos dos jardines (o jardins en catalán) que visité hace unas semanas y que ahora son unos de mis lugares preferidos de Barcelona.

¿Por qué insisto en “la tranquilidad”? Porque cuando los visitas no vas a encontrar la aglomeración de gente y turistas que normalmente ves en otros parques (o parcs en catalán) y jardines, por cierto muy bonitos, como el Parc de la Ciutadella, los Parcs del Litoral o los Jardins del Palacio Pedralbes, por citar algunos.

Obviamente es recomendable para aquellos momentos en que necesitas despejar la mente rodeado de naturaleza, respirar aire menos contaminado, y sin casi nada de ruido, salvo el cantar de los pájaros.

Jardines de la Tamarita

Está ubicado en el distrito de Sarrià -Sant Gervasi, zona alta de Barcelona (cuando dicen “zona alta” se refiere a “zona cuyos residentes tienen alto poder adquisitivo”). Llegué por casualidad ya que mi objetivo principal era visitar “La Rotonda” (edificio modernista) y, mientras esperaba la hora de entrada, me percaté de toda esta manzana de árboles que se erigían al frente de ésta.

Se trata de una antigua finca en la cual se construyó una casa señorial rodeada de jardines, allá en los inicios del siglo XX. Recién en el año 1994 fue inaugurada como jardín público y destaca por “las enredaderas” que cubren las paredes del recinto, un roble enorme y monumental que ya verán en las fotos, una plazuela llamada “Quatre Continents” con algunas esculturas alegóricas y termina en una fuente con forma de gruta.

En dicha plazuela hay varias banquitas donde puedes leer a tus anchas, al mismo tiempo que disfrutas de la armonía del lugar.

Una de las entradas de los Jardins de la Tamarita
Una de las entradas de los Jardins de la Tamarita

El gran roble
El gran roble

Fuente en los Jardins de la Tamarita
Fuente en los Jardins de la Tamarita

Plazuela Quatre Continents
Plazuela Quatre Continents

Plazuela Quatre Continents
Plazuela Quatre Continents

Paredes con enredaderas
Paredes con enredaderas

Parte final de los Jardins de la Tamarita
Parte final de los Jardins de la Tamarita

 

Llegas a este jardin en la línea 7 del tren, desde Plaza Cataluña hasta la última estación “Av. Tibidabo”. Saliendo de ésta, llegas a la plaza Kennedy y lo tienes frente a ti.

Jardines del Turó del Putget

Éste, aparte de ser jardín, en su parte alta es un mirador. Yo diría que es uno de los mejores de Barcelona. Si lo comparas con el del Turó de la Rovira (ya hablaré de él en otra publicación), ya puedes imaginar por qué se caracteriza. ¡Claro! ¡Su tranquilidad!

Ya me dirás: “Laritza qué pesada eres con el tema de la tranquilidad”. Apreciarás esta última palabra cuando vivas en la ciudad y podrás entender a los muchos vecinos que se quejan con la llegada masiva de turistas. Esto sucede porque hay algunas zonas en las que el turismo se desborda, rompiendo con la quietud de su barrio. Por citar un ejemplo, el barrio de La Sagrada Familia. Es un tema complicado que ya abordaremos con calma a futuro. Bastante trabajo tiene el ayuntamiento.

En fin, a lo que íbamos. Este jardín, inaugurado en 1970, está cerca al de La Tamarita, y, como su nombre lo indica, está ubicado en un cerro (o turó en catalán) del Putget. Es mucho más grande que el primero y, advierto, si no caminas o haces ejercicio, el subir las escaleras hasta la cima puede ser matador. ¡Pero vale la pena!

Entrada a los Jardins del Turó del Putget
Entrada a los Jardins del Turó del Putget

Conforme vas subiendo, en cada nivel del cerro verás pequeñas plazuelas donde hay banquitas y hasta juegos para niños (que en realidad no vi muchos)

Una de las placitas con juegos
Una de las placitas con juegos

Fui subiendo por la subida lateral derecha pero también lo puedes hacer por la de la izquierda. La bajada siempre la vas a hacer por la cual no subiste para poder recorrer todo el parque. En mi trayecto, me topé con muy poca gente. Unos cuantos pocos afortunados disfrutando de la soledad.

Subida lateral derecha hacia la cima
Subida lateral derecha hacia la cima

Finalmente, después de un buen ejercicio subiendo todas las escaleras y rodeada de una exuberante vegetación, llegas a la ansiada cima.

Cima de los Jardins del Turó del Putget
Cima de los Jardins del Turó del Putget

Y desde aquí podrás observar una de las mejores vistas de Barcelona. Júzgalo tú mismo.

Vista desde la cima de los Jardins del Turó del Putget
Vista desde la cima de los Jardins del Turó del Putget

 

Vista al Tibidabo
Vista al Tibidabo desde la cima de los Jardins del Turó del Putget

Puedes leer más sobre el Tibidabo aquí

Vista hacia Sarriá y L'Hospitalet
Vista hacia Sarriá y L’Hospitalet

Bajando por la parte lateral izquierda
Bajando por la parte lateral izquierda

Otra placita en los Jardins
Otra placita en los Jardins

Árbol al final de la ruta
Árbol al final de la ruta

Llegas a este jardín en la línea 3 o verde hasta la estación Vallcarca y caminas cuatro cuadras aproximadamente. O también en el mismo tren de la línea L7 desde Plaza Cataluña, en dirección a Av. Tibidabo, pero bajas en la estación “El Putxet”.

¡Próximamente más jardines! Espero te haya gustado y los disfrutes tanto como yo. Fins ara!

El Tibidabo

¡Cómo me encanta el Tibidabo!

El Tibidabo es mágico y especial para mí, pues fue ahí donde mi novio y yo nos dimos el primer beso. Un beso que cambió el rumbo de mi vida y que, tan sólo recordarlo, me llena de felicidad todos los días 🙂

¡Sus vistas!

Y no sólo por esto es que quiero hablarte del Tibidabo. La otra razón es que, desde esta montaña, podrás deleitarte de unas de las vistas más hermosas de la ciudad de Barcelona, si no es la mejor. Si te toca un día despejado, podrás apreciar el bello color del mar Mediterráneo haciendo contraste con la ciudad.

Desde el Tibidabo
Mi amiga Pamela y la vista desde el Tibidabo

El Parque de Atracciones

Hay un parque de atracciones para chicos y grandes, donde destaca una gran “rueda de la fortuna”, o “noria” como la llaman aquí, debido a sus colores encendidos y desde donde sientes Barcelona a tus pies.

La Noria del Tibidabo
La Noria del Tibidabo

El Templo Expiatorio del Sagrado Corazón

Este imponente templo se empezó a construir en el año 1902 para finalmente acabarlo en 1961. Digo imponente porque es fácilmente visible desde cualquier punto de Barcelona o alrededores, a varios kilómetros de distancia. Se aprecia mucho mejor de lejos en las noches pues las luces que la adornan lo hacen lucir tal como es, majestuoso.

Templo Expiatorio del Sagrado Corazón
Templo Expiatorio del Sagrado Corazón

 

Vista desde la base del templo del Sagrado Corazón
Vista desde la base del templo del Sagrado Corazón

Aquí quiero detenerme y contarles mi experiencia al subir a lo más alto de este templo, justo debajo de la imagen de Cristo. Dentro de la iglesia hay un ascensor que te lleva hacia arriba hasta la mitad del templo. El costo es de 3.50€ por persona. Ya sé, es caro, y sí que lo es, ¡pero también es cierto que vale la pena! Una vez en esa parte, ya puedes gozar de las impresionantes vistas a los alrededores.

Vista desde la parte media del templo del Sagrado Corazón
Desde la parte media del templo del Sagrado Corazón

Sin embargo, la parte más emocionante es cuando subes por la escalerita caracol, mientras ves a tu costado derecho y a través de las ventanitas qué tan alto estás. Después de subir la última escalera de metal, llegas a la cúpula. Es preciso señalar que no es apto para los que sufren de vértigo, pues el balcón es bien angosto y sientes que estás volando. Al principio lo sufrí pero después me relajé y pude disfrutar de tan bello escenario.

Vista desde la parte alta del templo del Sagrado Corazón
Desde lo más alto del templo del Sagrado Corazón

Cómo llegar al Tibidabo en transporte público

La forma más rápida y económica es usando el Tibibús (T2A) desde Plaza Cataluña. La parada de este autobús está cerca a las fuentes de agua, en la misma cuadra de la tienda de Apple. Pasa cada 20 minutos desde las 10 am y el ticket cuesta 2.95€ (precio 2016). Llegarás en media hora aproximadamente.

Pero si eres de los que quiere ahorrar hasta ese ticket, puedes usar el del T-10 (del sistema tarifario integrado ATM) y con sólo éste considerando un sólo viaje, puedes hacer el siguiente recorrido:

  1. Partiendo desde Plaza Cataluña en el ferrocarril (FGC) línea S2, con destino hacia Sabadell, y bajas en la estación “Peu del Funicular”. Ten cuidado aquí porque puede que te toque un vagón que no tiene puerta de salida justo a esta estación. Lo dice en la parte interior de éste, si la tiene o no y puede que debas ubicarte en uno que sí la tenga.
  2. En esta misma estación está la del Funicular de Vallvidrera llamada “Vallvidrera Inferior”. Esperas a que llegue el funicular.
  3. Subes hasta la estación de funicular llamada “Vallvidrera Superior”.
  4. Saliendo de ésta, justo en la esquina y a mano derecha se ubica la estación del bus de la línea 111 que pasa cada 30 minutos, la cual usando el mismo ticket T-10 te lleva hasta el Parque de atracciones del Tibidabo.
  5. ¡Toda esta combinación de transportes se considera un sólo viaje! En caso se te acaben los viajes para regresar, puedes comprar en el mismo bus un ticket a 2.15€ para llegar a la estación del funicular Vallvidrera Superior. Luego compras otro ticket T-10 (por si tienes más viajes por hacer otros días) para continuar tu regreso.

Otra ruta, más costosa y si dispones de tiempo, es la de escoger la “integrada” y combinar el ferrocarril con el “tranvía azul” y luego el “funicular del Tibidabo”, que de hecho vale su precio por la experiencia de ir en estos medios de transporte clásicos. Más detalles aquí.

Teniendo en cuenta todo esto, podrás llegar sin dificultades. No hay excusas para no ir. ¡A disfrutar! Fins ara!

Vista desde la base del Templo del Sagrado Corazón
Vista desde la base del Templo del Sagrado Corazón

 

El Templo visto por dentro
El Templo visto por dentro

 

Otra vista desde la parte media del templo
Otra vista desde la parte media del templo

 

Otra vista desde la parte media del templo - Peruana en Barcelona
Otra vista desde la parte media del templo

 

Otra vista desde la parte alta del templo
Otra vista desde la parte alta del templo

 

Otra vista desde la parte alta del templo
Yo todavía temblando de miedo desde lo más alto del templo

 

Otra vista desde la parte alta del templo
Ya relajada observando el paisaje

 

¡La imagen del Cristo justo arriba!
¡La imagen del Cristo justo arriba!

Todos los Santos en Barcelona

El 31 de octubre: previo a Todos los Santos

Cuenta la leyenda que la noche anterior a Todos los Santos, cuando se comía una castaña (castanya en catalán) una alma era liberada del purgatorio. Lo cierto es que, en esta época del año se celebra “La Castanyada“, íntimamente ligada a Todos los Santos y que, en algunas zonas del centro y algunos barrios de la ciudad, aparecen las “castanyeras” listas para tostar las castañas y los boniatos (camotes en Perú).

 

La Castanyera
La Castanyera

Mi novio relata que lo que recuerda de niño sobre esta tradición, era el acercarse a las castanyeras (señora mayores que usaban un pañuelo grande en la cabeza y faldillas largas) a calentarse por el frío del momento (en esa época sí hacía mucho frío…el cambio climático todavía no estaba en todo su esplendor) y dejar que ese olor característico de la castaña tostada te envuelva e invitara a comerla con más gusto. Eran otros tiempos.

Se dice que esta tradición estaba muy ligada a Todos los Santos porque era una celebración dedicada a los muertos, como una “comida funeraria”. Por eso antiguamente se celebraba el mismo día 01 noviembre. Actualmente se ha desplazado al 31 de octubre como un acto de vigilia o simplemente para pasar una tarde bonita entre familiares y amigos.

Castañas tostadas
Castañas tostadas

 

La Castanyera actual - Peruana en Barcelona
La Castanyera actual – Peruana en Barcelona

 

Adicionalmente a las castañas, también se degustan boniatos (horneados son buenísimos) y, en las tiendas de dulces o panaderías, se ofrecen los famosos “panellets“, dulces elaborados a base de una masa de almendra y azúcar recubiertas de frutos secos. Los más solicitados y más costosos son los recubiertos de piñones (que deriva del pino piñonero), pero también los encuentras en otras presentaciones y sabores.

Panellets
Panellets

Panellets y más dulces
Panellets y más dulces

 

Antes de que me preguntes si celebran Halloween aquí, te digo que sí, lo celebran tan igual que en Perú, con muchas fiestas de disfraces y niños caminando por las calles disfrazados y pidiendo caramelos.  Así que mejor continuamos con la fiesta local 🙂

El día central: 01 noviembre

Siempre me pregunté de dónde provenía esta tradición, pero ahora lo sé. Fue la misma Iglesia Católica quien instauró dicha celebración a raíz de la Gran Persecución de cristianos ordenada por el emperador romano Diocleciano. Hubo tanto mártires, conocidos y desconocidos, que la Iglesia Católica fijó un sólo día para conmemorarlos. Recién a partir del siglo IX, el Papa Gregorio IV se encargó de extender esta festividad por toda la iglesia.

Es así como hasta ahora en muchas partes del mundo se llega a celebrar con mucha devoción y respeto. Aquí en España, así como en Perú y otros países, las personas también van al cementerio a visitar las tumbas de sus seres queridos, rezarles y decorar sus nichos con flores. Muchas prefieren ir los días previos para evitar la aglomeración de gente dentro del recinto y claro, que sus seres queridos reciban este día muy bien adornados.

¿Qué hice este día? Pues visité uno de los 9 cementerios más emblemáticos de la ciudad de Barcelona, no sólo por ver similitudes con los de Perú, sino también por ver su “paisaje arquitectónico”: el de Poblenou.

Cementerio de Poblenou
Cementerio de Poblenou

 

Ya me me habían hablado de su estilo “neoclásico” pero quería verlo en vivo y en directo.  Fue inaugurado en el año 1775, pero no sería hasta el año 1819 que se promoviera su construcción de acuerdo al proyecto neoclásico del arquitecto italiano Antonio Ginesi. Al ingresar al cementerio vas a ver los pabellones normales de nichos construidos recientemente o del siglo pasado y algunas esculturas y panteones de estilo neogótico.

Uno de los pabellones principales
Uno de los pabellones principales

 

Intersección de las dos calles principales. Al fondo, monumento a las víctimas de la fiebre amarilla año 1821.
Intersección de las dos calles principales. Al fondo, monumento a las víctimas de la fiebre amarilla año 1821.

 

Panteón de estilo Neogótico (año 1881)
Panteón de estilo Neogótico (año 1881)

 

Escultura sobre una de las tumbas del sector de pabellones
Escultura sobre una de las tumbas del sector de pabellones

Pero es en la parte final del cementerio donde está la parte más interesante, la del estilo Neoclásico. Durante la hora y media que dura el recorrido (que también puedes demorar más si eres de lo que te fijas en los detalles de construcción de las sepulturas antiguas) te deslumbras con tan bonitas esculturas y panteones, y claro, a la vez te hace reflexionar sobre “lo que te llevas” y “lo que dejas” en este mundo.

Al culminar dicho recorrido, es inevitable pasar por la famosa tumba de la familia Llaudet, en donde se encuentra la escultura de “El Beso de la Muerte”. Su epitafio dice lo siguiente (traducido del catalán al castellano):

“Más su joven corazón no puede más;

en sus venas la sangre se detiene y se hiela

y el ánimo perdido con la fe se abraza

sintiéndose caer al beso de la muerte” 

Si deseas visitar este cementerio, puedes visitar su web. Fins ara!

Neoclásico
Neoclásico

 

Neoclásico
Neoclásico

 

Neoclásico
Neoclásico

 

Neoclásico
Neoclásico

 

Neoclásico
Neoclásico

 

Neoclásico
Neoclásico

 

Hasta la muerte con mi club :)
Hasta la muerte con mi club 🙂

 

El Beso de la Muerte en el Cementerio de Poblenou
El Beso de la Muerte en el Cementerio de Poblenou